ADECUADO. Adecuada llaman los
escolásticos a la idea que posee una
exacta correspondentia con la propia
naturaleza de la cosa, de tal suerte
que no deje de ésta nada en latencia.
Las ideas adecuadas son completas,
es decir, exhiben claramente
las notas constitutivas del objeto. Sin
embargo, algunos han distinguido entre
diversos grados de perfección en
la misma idea adecuada. Siguiendo
análoga vía, Leibniz ha considerado
como adecuada una de las formas
del conocimiento distinto. En las Meditationes
de cognitione, veritate et
ideis (1684; Gerhard, IV, 422-6), dicho
filósofo distingue entre el conocimiento
oscuro y el conocimiento claro
(VÉASE ). Este último puede ser confuso
o distinto. Y el conocimiento distinto
puede ser adecuado o inadecuado, así
como intuitivo o simbólico ( o bien a la
vez simbólico e intuitivo, en cuyo caso
se trata de un conocimiento perfecto).
Ahora bien, conocimiento adecuado
en el sentido propio del término es el
que se posee cuando “todos y cada
elemento de una noción distinta son
conocidos distintamente”. También se
dice que una noción es
51
ADE
adecuada cuando es completo el análisis
de los elementos que la integran.
Por su lado, Spinoza llama adecuada
a la idea que posee el alma cuando,
elevada al plano de la razón, conoce
de un modo completo la verdad de la
necesidad absoluta, sin el engaño o
falsedad de la aparente contingencia
de las cosas, por lo cual puede llegar,
pasando por encima de las ideas incompletas,
a las ideas completas de la
substancia infinita y de sus infinitos
atributos. Lo adecuado en la idea
otorga a ésta, como Spinoza define
explícitamente, “todas las propiedades
o denominaciones intrínsecas de
la idea verdadera”, con independencia
del objeto al cual se aplique
(Ethica, II, Def. IV). Las ideas
pueden ser de este modo adecuadas
o inadecuadas o, mejor dicho, incompletas
y confusas —mutilatae et confusae—,
y lo incompleto y confuso
en las ideas se debe precisamente
a la introducción en el alma de las
pasiones. La idea adecuada es, en
realidad, la expresión del último y
superior grado de conocimiento, es
decir, del conocimiento intuitivo, por
encima de la imaginación y aun de
la razón (ibíd., II, prop. XI, cor.).
En un sentido bastante afín al
anterior, pero más insistente sobre
la idea de correspondentia o convenientia,
se entiende la clásica expresión
escolástica de la verdad (VÉASE)
como adaequatio rei et intellectus,
por la cual se expresa una perfecta
conformidad y correspondencia entre
la esencia del objeto y el enunciado
mental. Heidegger observa que esto
puede significar que la verdad es
adecuación de la cosa con el conocimiento,
pero también adecuación
del conocimiento con la cosa. Ahora
bien, según dicho autor, la adecuación
del intelecto con la cosa —ad
rem— sólo es posible cuando se funda
en la adecuación de la cosa con
el intelecto — ad intellectum. Lo
cual no quiere decir que el intelecto
y la cosa sean pensados en los dos
casos del mismo modo y que, por
lo tanto, se trate de proposiciones
convertibles. En último término, la
adecuación es posible sólo en tanto
que hay ideas concebidas por el intelecto
divino que fundamentan la
raíz de toda conveniencia. Y de ahí
que la adecuación de la cosa al intelecto
divino garantice la verdad como
adecuación del intelecto humano con
ADE
la cosa. Por lo demás, los escolásticos
distinguían ya entre verdad ontológica
y verdad lógica, comprendiendo
con ello la presencia de tales implicaciones.
Semejante tipo de adecuación
ha sido entendido luego de
otros diversos modos. Por ejemplo,
puede haber verdad lógica en virtud
de la previa correspondencia de la
esencia de la cosa con la “razón
universal”. Y puede haberla —como
sucede en el idealismo moderno—
por la tesis del primado de lo trascendental
sobre lo ontológico (por
lo menos en el conocimiento), lo cual
da lugar a un distinto significado de
la adaequatio. El problema ha sido
tratado también por la fenomenología,
en sus tesis de la adecuación total
en que se cifra la intuición de las
esencias, y en el nuevo sentido dado
a la reducción de la verdad a la
correspondencia entre la afirmación
y la estructura ontológico-esencial de
lo afirmado por el enunciado.
ADECUADO
Published on Marzo 18, 2008
in Diccionario de filosofía.
Tags: ade, alma, atributos, claramente, claro, distingue, intuitivo, leibniz, sin embargo.












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